Investigador de AGROSAVIA es galardonado con un “Ig Nobel 2018”, los premios de ciencia, medicina y tecnología que celebran lo inusual

14/09/2018
drosophila web.jpg
  • Los premios se llevan a cabo cada año en el Sanders Theater de la Universidad de Harvard con el objetivo de despertar interés en la sociedad a través de diferentes ramas del saber humano. Son conocidos por ser una parodia del premio Nobel.
  • Los Ig Nobel fueron fundados en 1991 y eran premiados los descubrimientos que no podían o no debían ser reproducidos.
  • Felipe Borrero Echeverry fue la cuota colombiana que hizo parte de este grupo de científicos que recibieron el premio.

Cambridge, Massachusetts, EE. UU. 14 de septiembre de 2018. El pasado 13 de septiembre un grupo de investigadores y científicos Ph.D. de la Universidad de Ciencias Agrícolas de Suecia, recibió el premio Ig Nobel 2018 por su trabajo “El olor de la mosca”, que demuestra que existe un olor dulce característico en la feromona volátil (Z4-11A1) producida por las hembras de la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster). Este olor permite diferenciarlas fácilmente de un macho ya que este compuesto es emitido únicamente por las hembras y perceptible por los humanos a muy bajas concentraciones. El Z4-11A1 lo producen las moscas hembras para la comunicación interespecífica y para encontrar pareja.

Otra de las hipótesis sustentadas fue la del vino, la cual consistía en comprobar que una mosca hembra al caer en una copa de vino y emitir este compuesto daña el aroma y el sabor de la bebida. Mediante un panel de catadores de vino se logró comprobar que efectivamente, solo una mosca hembra daña una copa de vino.

Felipe Borrero, actualmente investigador Ph.D. de la Corporación colombiana de investigación agropecuaria – AGROSAVIA (Colombia), hizo parte del grupo de científicos liderado por Peter Witzgall que se llevó el premio. Su trabajo de tesis doctoral ayudó a definir varios componentes de la investigación ya que su trabajo estaba enfocado en el estudio de dos especies: Spodoptera littoralis y Drosophila melanogaster, esta última conocida comúnmente como la mosca de la fruta.

“Los premios Ig Nobel nos recuerdan que la ciencia es divertida, nos recuerdan que la ciencia es a veces absurda y que aún cuando se puede ver así en un principio, nunca se sabe a qué puede llevar”. Aseguró Felipe Borrero Echeverry.

Durante estos 27 años, los premios han sido otorgados por la revista de humor científico “Annals of Improbable Research” basados en la teoría de premiar la ciencia absurda que a primera vista hace reír. Uno de los casos más reconocidos en la historia de los Ig Nobel fue del grupo de la doctora Marisa López-Teijón que demostró que los fetos responden mejor a música intravaginal que a música tocada sobre el vientre de la madre.

“Estos premios nos demuestran que hasta los mejores científicos tienen y desarrollan ideas absurdas. El ganador del Ig Nobel en física en el 2000, por levitar una rana utilizando electromagnetismo, Andre Geim, Lugo consiguió ganar el premio Nobel en física por su trabajo con el grafeno en el 2010. La ciencia necesita cierto grado de absurdidad”, agregó Borrero Echeverry.

 

  • Más Información:
  • Oficina asesora de comunicaciones, identidad y relaciones corporativas
  • AGROSAVIA
  • (57 1) 4227300 Ext. 1261
  • nrobledo@agrosavia.co

Más Noticias

Micro sites